viernes, 14 de mayo de 2010

MOLINA´S FEROZZ: EL GUIÓN Y LA PELÍCULA EN FOTOS parte 5














11. INT. MEDIODÍA. CASA DE LA ABUELA.
Tendida sobre la cama, con los ojos en blanco, la Abuela media ciega, olfatea.

ABUELA
¡Dully! ¿Ya llegaste? ¡Dully!

Dully la mira desde el exterior, por la ventana.

La Abuela se incorpora un poco en la cama.

ABUELA
¡No juegues conmigo, Dullito!
Hoy se cumplen 5 años de la muerte de tu padre…
Tienes que llevarle flores, prenderle una vela, hacer un rezo…
Tienes que honrar al hombre que te dio la vida, Dully…

Dully entra a la casa con la cesta en la mano, manteniendo distancia de la Abuela, que sonríe al saberlo próximo.

ABUELA
No seas rencúo, mi cojito lindo…
¿Quién es la única que te hace cositas ricas, ah?
Ven acá, Dully, ¿me trajiste lo que te pedí de Dolores?
(De repente, reacciona) ¿Y ese olor a mierda?

Dully se aproxima, se sienta en la cama, junto a la Abuela. La Abuela tantea, toca la cesta y pone mala cara, él le extiende la cinta. La Abuela toma la cinta, la huele, riendo

ABUELA
El mismo olor a zorra de la puta ésa… Pero…
Algo huele a mierda…

La Abuela rebusca en la canasta, saca un huevo duro, lo huele, pone cara de asco y lanza la canasta por el aire.

ABUELA
¡De nuevo mandó comida de hace cinco días!
¡Ve a meterte la cesta por el culo!

Dully se aleja asustado, mientras la Abuela a tientas blandea su bastón histérica.

ABUELA
¡Tú no cambias, cojo pendejo, siempre tan guanajo!
A mí no me traigas más esa canasta de mierda.

Súbitamente la Abuela se incorpora de la cama y con el bastón busca a Dully para entrarle a golpes.

ABUELA
¡Y es más: desde mañana no quiero que me vengan más con chismes de que te andas haciendo la paja mirando a la chiquita encuerusa ésa! ¡Prepárate porque no la vas a ver más, ella y la puta de su madre se van a ir de estas tierras! (Se detiene y se persigna) ¡Lo juro por el nombre de tu abuelo, Cristóbal Saredi, cojones!

Escondido en un rinconcito del rancho, Dully solloza quedamente, evitando que la Abuela lo descubra. La Abuela tantea la alacena y saca una botella de aguardiente. Con la boca le quita el corcho y se da un buche.

12. EXT. / INT. NOCHE. VENTANA EXTERIOR / COCINA DE CASA DE DOLORES.
Acercamiento subjetivo a la casa, recorrido a través de la ventana de la cocina: en el interior, ante la mesa, está sentada Miranda, mientras Dolores plancha sobre una cobija, en la misma mesa. Sobre la mesa, está el pastel de carne casi completo. Miranda no ha comido casi nada.

DOLORES
No me gusta este silencio y esta oscuridad…

MIRANDA
¿Por qué no? Así se escucha el bosque… el canto de la
lechuza, la siguapa.

Dolores evade la mirada de Miranda.

DOLORES
¡Niña! ¡Tanta quietud anuncia al Mal!
Usted no sabe nada…

MIRANDA
En el bosque no hay nada malo.

Dolores sonríe.

DOLORES
¡Bosque, bosque…! Aquí solo hay manigua na’ más…
Esos son cuentos de los libros esos que nada bueno enseñan…

MIRANDA
La maestra dice que…
DOLORES
¡Esa maestra tuya no sabe nada!
Tú eres una niña, tú no conoce los peligros de la vida.
En noches como ésta, se aparece el Cagüeiro…

MIRANDA
¿El Cagüeiro?

Dolores hace la señal de la cruz.

MIRANDA
¿Qué hace ese Cagüeiro?

DOLORES
Cosas del demonio. Cosas tan malas que la gente pierde
la mente completa... Y las mujeres pierden la vergüenza...
Como su abuela.

MIRANDA
¿Ella siempre ha sido mala?

DOLORES
Tú no sabes, hija, tú no sabes de lo que es capaz…


MIRANDA
(Sonreída)
Yo sé… Pero para eso está el tío Inocencio, ¿no?

Dolores sonríe tristona. Miranda toma un pedazo del pastel de carne, mastica y luego:

MIRANDA
¿Y cómo es ese Cagüeiro?

Dolores mira hacia Miranda, creyendo lo que dice.

DOLORES
Nadie lo ha visto porque se disfraza y sale por las noches
para confundir las almas… Y roba y mata...

Miranda mira inquieta hacia la ventana, parpadea, luego sonríe y baja la cabeza.

MIRANDA
Ay, a mí eso sí me parece un cuento de esos libros…

Miranda mira a Dolores con curiosidad.

DOLORES
Ay, Miranda, qué tú sabes… En una noche como esta,
el Cagüeiro te quiso llevar…

MIRANDA
¿A mí?

DOLORES
Esa noche tu papá se bebió todo el ron que pudo
y el pobre Dully... era tan pequeño. La Abuela no nos quería y no había quien te protegiera… Solo yo… y tu tío Inocencio.

Dolores la mira por unos segundos, se vuelve y sale de cuadro.

Plano subjetivo desde el exterior: Miranda mira hacia la ventana. Respiración agitada, sonido de corriente de un riachuelo.













13. INT. NOCHE. RANCHO DE LA ABUELA.
Dully sentado sobre el piso le prende una vela a lo que queda de un Cristo crucificado, que tiene en su escondite. Mira:

Al fondo, la Abuela bebe aguardiente directamente de la botella mientras está sentada a la mesa.

Dully se hace la señal de la cruz como puede.

La Abuela extiende un papel rojo ajado, sobre la mesa: termina de cortar la cinta púrpura en tres. Echa sal de un pomo, fuma tabaco, le echa humo y ceniza del tabaco. Sobre el papel hay un corazoncito de gallina, clavado con un alfiler. La Abuela comienza a reírse sola, quedamente.

















































12. CONT.
Dolores plancha, a la vez que Miranda dobla la ropa y la coloca en una cesta.

MIRANDA
Oye, mamá… ¿por qué el tío vive tan solo en su casa?

DOLORES
¡Es una suerte que viva aquí tan cerca, porque si no…!

Miranda mira hacia la ventana.

MIRANDA
¿Y por que siempre tiene puesta esa cruz tan fea?

Dolores contesta sin dejar de planchar.

DOLORES
Inocencio es un hombre leído. Don Cristóbal, tu abuelo que Dios tenga en la gloria, lo mando a estudiar para cura. Ese hombre sí era bueno… Don Cristóbal murió de repente, de manera extraña, y tu papá empezó a beber como loco. Ahí fue cuando Inocencio tuvo que volver para hacerse cargo de las tierras. Y se quedó solo…

Miranda deja de doblar ropa.

MIRANDA
¿Nunca ha tenido esposa? Él no está viejo…

Dolores la mira por un instante y acaricia la idea

DOLORES
No sé… (Reacciona) Pero eso a usted no le importa.
Está bueno ya de cháchara. Vaya a dormir que es tarde

Miranda va hacia la ventana. Mira hacia fuera:

P.V. de Miranda: A lo lejos una ventana de la casita de Inocencio donde hay prendida una tenue luz.
MIRANDA
(Off)
Parece que el tío tampoco tiene sueño.

Miranda se vuelve hacia Dolores.

MIRANDA
Todavía tiene la luz encendida.

DOLORES
Es un santo.

Miranda queda absorta y sonríe.

MIRANDA
(Para sí)
Podría ser mi papá…

Dolores vuelve su mirada hacia Miranda.

DOLORES
¿Qué tú dijiste…?

Miranda va hacia Dolores.

MIRANDA
Nada… Hasta mañana

Miranda le da un beso a Dolores y se va con un suspiro y una pequeña sonrisa.

Dolores la ve alejarse, en su rostro se dibuja una leve mueca. Pone a un lado la cesta de ropa planchada y camina lentamente hacia la ventana y mira embelesada:

La casa de Inocencio.

martes, 11 de mayo de 2010

MOLINA´S FEROZZ: EL GUIÓN Y LA PELÍCULA EN FOTOS parte 4






































9. EXT. DÍA. CAMPO, RÍO.
En el río del pueblo, Miranda, que es ahora una bella joven, se baña desnuda.

Entre unos arbustos, alguien la observa.

Los pechos túrgidos de Miranda sobresalen en el agua, mientras flota.

Las manos de Dully agarran la ropa de Miranda, que está junto a un cántaro en la orilla.

Dully, que ahora es más adulto, pero igualmente tiznado, se esconde entre el matorral, huele las bragas, se abre la bragueta, extrae su erección y se masturba poseso.

De pronto, Inocencio lo sorprende.

INOCENCIO
¡Dully

Dully sale corriendo y vuelca el cántaro derramándose un poco de leche. Inocencio lo persigue.

INOCENCIO
Párate ahí, párate ahí, sinvergüenza!

Inocencio desiste y se vuelve, ve las bragas de Miranda colgadas en un arbusto y las mira, su rostro se ilumina. La risa de Miranda lo regresa a la realidad. Asustado, Inocencio recoge las bragas y las guarda en su morral. Mira a través del matorral y ve:

Miranda sale del agua riendo, totalmente desnuda.

Inocencio da tres pasos hacia atrás y quiebra una rama seca.

Miranda escucha el ruido, se vuelve hacia el matorral.

MIRANDA
¡Sal de ahí, Dully!








































Inocencio sale del matorral. La mira y luego baja la cabeza

INOCENCIO
Soy yo, niña. Póngase la ropa…

Miranda disfruta la vergüenza del hombre y se regodea en ello.

MIRANDA
No encuentro mi ropa... Mire a ver si está por ahí, tío…

Inocencio se hace el que busca entre los matorrales, saca las bragas de su morral, lo piensa, duda un instante, las guarda de nuevo y alcanza las demás prendas.

Inocencio sale y le extiende la ropa.

INOCENCIO
Aquí está...

Miranda sonríe satisfecha. Inocencio no la mira. Miranda no las coge.

MIRANDA
Tío, acérquese que no las alcanzo.

Inocencio tiene que mirar para avanzar. Ella, frente a él, sonríe y toma la ropa. Inocencio desvía la mirada, Miranda se vira de espalda y se coloca despacio la blusa.

MIRANDA
Ya puede mirar, tío.

Inocencio se vuelve y ve:

Las nalgas húmedas de Miranda.

Inocencio vuelve a desviar la mirada.

INOCENCIO
No debe andar sola por estos parajes, niña…
Por aquí pueden pasar cosas malas…

Miranda termina de vestirse y se acerca a Inocencio, nervioso.

MIRANDA
¿Cosas cómo qué?

Inocencio acaricia un crucifijo que cuelga sobre su pecho.

INOCENCIO
Cosas del demonio… En este río murieron varios hombres y mujeres
qué pecaron contra el Santísimo.

Miranda sonríe, toma el cántaro de leche. Inocencio toma su morral y la sigue.

P.V de Inocencio: La ropa mojada de Miranda le marca el caminar.

Miranda se vira y nota la mirada de Inocencio. Se detiene.

MIRANDA
¿Ya desayunó, tío? Es temprano…

Miranda se empina del cántaro y se lo ofrece a Inocencio.

MIRANDA
Es leche fresquita… Aún está tibia.

Dully observa desde el monte.

Inocencio se dispone a beber del cántaro cuando nota:

La blusa abierta de Miranda, se ven los pechos húmedos. Miranda siente la mirada y se inclina un tanto para que Inocencio pueda verla mejor.

Inocencio mira extasiado. Respiración agitada.

P.V. de Dully, desde el monte: Miranda le arrebata el cántaro a Inocencio y echa a correr.

Inocencio sorprendido la ve marcharse.

Inocencio acaricia nuevamente el crucifijo que centellea al sol. Suspiro.

Plano subjetivo de Dully, que avanza corriendo por la manigua.














































10. INT. DÍA. CASA DE DOLORES.
Dolores atiza el fuego del horno en la cocina. Tiene el cabello recogido con una cinta púrpura. Da vueltas a un guiso de carne. Va a la mesa, y prepara la masa para un pastel. Miranda entra en silencio, coloca el cántaro sobre la mesa y vuelve a salir. Dolores la sigue con la mirada, deja la masa y se asoma a la ventana y ve:

Inocencio se acerca, cargando un bulto de leña. Y con un hacha en la mano.

Dolores se abre un par de botones de la blusa y se organiza los senos. Se le alegra el rostro y amasa con sensualidad.

Inocencio entra.

Dolores se arregla el pelo con el dorso de la mano, y sin quererlo se suelta la cinta púrpura que lo recogía. Luce muy guapa con el cabello suelto. Mira:

El cuerpo curtido de Inocencio.

INOCENCIO
Buenos días…

De repente, tras Inocencio, entra Dully tímidamente.

El rostro de Dolores se altera.
DOLORES
¡Dully…!

DULLY
La ca-ca-ca…

INOCENCIO
La canasta de la abuela…

Dolores sonríe hipócritamente.

DOLORES
Sí, sí… Ay, este muchacho nunca va a perder esa gaguera, ¿no?
Ya mismo te la preparo…

Dolores, mira a Inocencio, y coquetamente se seca el sudor de la frente con un paño de cocina.

INOCENCIO
Aquí está la leña…

Inocencio deja la carga en el piso. Clava el hacha en la leña.

DOLORES
Inocencio, usted es un ángel.
¿Qué sería de nosotras sin usted?

Inocencio mira:

Los senos de Dolores, los pezones que se insinúan debajo de la blusa.

Inocencio baja la vista. Dully se sonríe, medio baboso. Inocencio toma una naranja y se la lanza a Dully.

INOCENCIO
La santa es usted, Dolores. Lucio nunca la valoró como esposa.

DOLORES
¡Ay, no diga eso! Allá, donde Dios lo tenga… (duda)
Bueno, donde quiera que esté, usted sabe, el más allá, allá Lucio debe haberse dado cuenta de su error, ¿no cree?

Dully chupa de la naranja, sin perderse un detalle.

INOCENCIO
Hay espíritus que nunca encuentran luz…
Y menos en este campo lleno de rencores…

Inocencio se sienta, a la vez que Dolores le sirve café en un pozuelo, muy próxima al hombre, insinuándole más los pechos.

INOCENCIO
Aunque a veces pienso que hay vivos que
tienen menos luz que los muertos…

DOLORES
¿Por quién lo dice? (Mira a Dully)

Dully ha tomado la cinta púrpura de Dolores que estaba en el piso y la huele.

DOLORES
(Off)
¡Dully no mata ni una mosca!

INOCENCIO
Lo digo por mi madre…
Su plan del desalojo va caminando…

DOLORES
¿Doña Zulma? Ay, no, Inocencio, yo no creo que ella quiera echarnos de aquí… Ella es así, a veces se enoja y dice locuras…
No hable así de su madre…

INOCENCIO
No “hablo así”, Dolores. Yo sé lo que le digo.
Ella tiene las escrituras. Mandó a llamar al NOTARIO.

Distraído, Dully mira atentamente hacia fuera:

Vista a través de la ventana de la cocina, Miranda se acerca con un balde de agua.

INOCENCIO
(Off)
Quizá les convenga vivir lejos de aquí…

Dully mira:

Inocencio coloca su mano sobre la de Dolores, que no oculta su excitación.

INOCENCIO
Miranda se merece un ambiente más sano…

Dolores mira fijamente a Inocencio, sonríe y se cierra levemente la blusa, sin abotonársela:

DOLORES
Ustéd tiene razón, Inocencio… No quisiera que Miranda
se quedara en este monte… Ya está hecha una pollona
y en cualquier momento se me va de las manos.

Miranda entra con el balde de agua.

Inocencio vuelve la mirada hacia Dolores y baja la vista nuevamente.

INOCENCIO
Desde que murió Lucio, me juré que no les faltaría nada
a usted ni a la niña.

Miranda lo mira, se sienta en un taburete, hala hacia ella el balde de agua y comienza a lavarse las piernas.

Inocencio preocupado mira hacia Dolores.

Dolores se levanta y con desdén echa algunos alimentos en una vieja cesta.

Inocencio vuelve la mirada hacia:

Las piernas húmedas de Miranda.

Respiración agitada. Dolores se dirige a Miranda molesta.

DOLORES:
¡Miranda, vaya a lavarse al baño! ¡Mire el reguero de agua que está haciendo!

Miranda mira a Dolores sorprendida. Inocencio les da la espalda

INOCENCIO
Que tengan buen día…

DOLORES
Inocencio, espere, tómese otro poquito de café

Inocencio sale. Miranda lo mira marcharse.

Dolores mira a Dully furiosa.

DOLORES
¡Toma la cesta! Llévale a la vieja.

Dully toma la cesta tímidamente. Mira hacia Miranda, Dolores lo empuja con dureza y Dully sale. Con rabia, Dolores vuelve a la mesa y sigue preparando la masa iracunda.








domingo, 9 de mayo de 2010

MOLINA´S FEROZZ: EL GUIÓN Y LA PELÍCULA EN FOTOS parte 3

6. INT. / EXT. NOCHE. COCINA DE CASA DE LA ABUELA.
Truenos y relámpagos. La Abuela, Dolores, Miranda y Lucio están sentados a la mesa. Dully come en un rincón, sentado en el piso. La Abuela y Lucio están borrachos. Dolores le sirve de comer a Miranda.

ABUELA
(A Lucio)
Si tú no pones orden en esta casa, alguien lo va a tener que hacer. Ya no se puede confiar en nadie, yo esperando aquí, con tantos arreglos que hay que hacer en esta casa y él muy… ¡asqueroso!

Lucio mira a Dully acariciándose los genitales.

LUCIO
Esta noche te voy a dar del bueno pa’ que aprendas
a respetar a tus mayores…

DULLY
(Temeroso)
No, pa-p-p-pa, no, d’e-e-eso no…

Lucio y la Abuela ríen y se sirven aguardiente.

P.V. exterior: a través de la ventana, alguien observa: Dolores le pasa la mano por la cabeza a Miranda y se levanta.

La Abuela señala a Dolores con su índice garfio.

ABUELA
Y ésta no se queda atrás… Hoy la vi hablando con el mosquita
muerta de tu hermano…

DOLORES
Fui a preguntarle si había visto a Dully, abuela.

Un relámpago ilumina el rostro de la Abuela, seguido por un trueno.

ABUELA
¡Ja! ¿Tú me ves a mí cara de sanaca?
Yo creo que el berraco de Inocencio lo que quiere es meterte la cosa grandota esa que tiene y tú estás loquita por dársela…

DOLORES
¡Abuela!

Lucio mira a Dolores.

LUCIO
¿Eso es verdad, so puta?

DOLORES
Por favor, Lucio, esas son ideas de la abuela. Además…
Miranda está en la mesa, compórtense.

ABUELA
Esta mujer no te respeta, hijo.
¡Zorra, eso es lo que ella es, zorra, igualita a todas
las putas del pueblo!

Empieza a caer una tormenta, a la vez que Lucio tira el plato de comida contra la pared, se levanta y golpea a Dolores, mientras la Abuela ríe y se tira pedos. Miranda se levanta y agarra al padre por la cintura para defender a Dolores. La Abuela se levanta, separa a la muchacha y le da una bofetada.

ABUELA
¡Ése es mi hijo y tienes que respetarlo!

DOLORES
¡No le pegue a la niña, doña Zulma, por piedad!

La Abuela ignora la súplica y de otro manotazo tumba al piso a Miranda. Dully corre junto a Miranda y la lleva a un rincón. La Abuela mira a Lucio y señala con su garfio.

ABUELA
¡Acuéstala en la mesa, Lucio, y méteselo enterito por detrás
pa’ que sepa quién es el macho de esta casa!

Dolores trata de escapar, pero Lucio la atrapa por los cabellos, la lleva hasta la mesa y la empuja, Dolores cae sobre la mesa de boca. Los relámpagos y truenos continúan. Lucio se acerca a Dolores y le sube el faldón. Dolores no lleva bragas y sus nalgas quedan al aire. La mano llena de tizne de Lucio las acaricia.

DOLORES
(Reída, al sentir cosquillas)
¡Lucio, no, que me da cosquilla, no! Abuela, llévese a Miranda,
llévesela, por el amor de Dios. Esto se va a poner feo…

La Abuela arrastra una silla y se sienta para mirar.

ABUELA
Esta putica tiene que
aprender desde chiquita lo que le espera.

Dully tiene abrazada a Miranda y le cubre el rostro.

P.V. exterior: a través de la ventana, alguien observa:

Lucio sodomiza salvajemente a Dolores, que se queja de dolor, ríe a veces y se tira pedos.

La Abuela ríe a la vez que mira hacia Miranda.

ABUELA
¡¡Te lo dije, es una cochina, sucia, marrana!! (A la vez que se sube a la silla, como si apostara en gallera): ¡¡Dale más fuerte, mi macho, durísimo, enterita, pa’ que la sienta!!

Lucio se esfuerza ante los reclamos de su madre, le da un acceso de tos, eyacula dando un alarido, retrocede y cae sentado en el piso.

Dolores se incorpora y se baja la falda.

DOLORES
¿¡Por qué en esta casa nunca se puede cenar como seres humanos?!
(Lucio le agarra una pierna) ¡Por favor, Lucio, la niña!

La Abuela se baja de la silla.

ABUELA
¡Yo no sé cómo esta zorra vieja, recogida, arrastrá, tiene el descaro de protestar! ¡Lucio! ¡Cógetela otra vez, pa’ que aprenda!

DOLORES
No, doña Zulma, otra vez no...

Lucio mira a su madre visiblemente cansado.

LUCIO
Mamá, yo…

La Abuela lo mira inquisidoramente.

P.V. exterior: a través de la ventana, alguien observa: Lucio se levanta, toma la botella de aguardiente y de golpe bebe todo lo que queda. Acto seguido, con su brazo, arroja al piso todo lo que hay sobre la mesa, toma a Dolores por la cintura, la monta sobre el borde de la mesa y, entre los trapos del faldón, la penetra, a la vez que a Dolores le da un ataque de risa.

La Abuela se aproxima y le grita a cada oído de Lucio.

ABUELA
¡Fuerte, más fuerte, mijo, sáquele brillo al cromo, carajo,
que usted sí que es un macho!

Los ojos de Dolores se quedan en blanco. Jadeo de Lucio.

Miranda mira entre los dedos de la mano de Dully que la cubren. Jadeo de Lucio.

P.V. exterior: a través de la ventana, alguien observa:
Lucio se mueve febrilmente.

ABUELA
¡Así, más rápido, más rápido, como un taladro, mijo!

De repente, Lucio hace una mueca, se separa de la mujer, se toca el pecho, cae al suelo y comienza a patalear de dolor.

Dolores se baja la falda.

La Abuela, boquiabierta, se inclina a mirar a Lucio pataleando. Lo acurruca como si fuera un niño.

ABUELA
Esa perra te hizo daño, mi primor... Aquí está tú
madrecita, aquí está tu teta...

La Abuela se empieza a abrir la blusa.

Dolores vira el rostro con asco, mira hacia:

Dully tiene a Miranda abrazada. Dolores corre hacia Miranda y salen de la casa en estampida, seguidas por Dully, que cojea.

La Abuela se percata, hace a un lado el cuerpo de Lucio.

ABUELA
¡Desgraciados, vuelvan acá! ¡Lucio se está muriendo!





























































7. EXT. NOCHE. FRENTE A CASA DE LA ABUELA.
P.V. de alguien que observa: Entre relámpagos y truenos, la Abuela sale por la puerta al exterior.

ABUELA
¡Dully, ven aquí! ¡Vuelvan acá los tres! ¡Vueeelvan!

Cerca de la casa, escondidas entre el gallinero y aparejos de la finca, Dolores y Miranda se mueven cuidadosamente, para no ser vistas.

La Abuela sigue avanzando.

La cara de Dully sale detrás de unos maderos. De repente se le descompone aterrado. Dully sale de su escondite y avanza cojeando hacia la Abuela, señalando aterrado.
DULLY
¡Abu-abu, el Ca-ca-el-ca-el-ca…!

Dolores mira también aterrada, le cubre el rostro a Miranda con el cuerpo y esconde el suyo, en protección a ambas.

P.V. de alguien que observa: La Abuela avanza bajo la lluvia.

ABUELA
¡Ven aquí, renco de mierda!

Rostro aterrado de Dully, que avanza cojeando hacia la Abuela

DULLY
¡Abuela!

Un relámpago ilumina el rostro de la Abuela, quien da un grito con los ojos desorbitados hasta quedar en blanco y cae al piso sin sentido. La voz y el llanto de Dully se van perdiendo, a la vez que la imagen funde a negro.

DULLY
¡El Cagüeiro, abu, el Cagüeiro…!!!






































8. EXT. MAÑANA. CAMPO BALDÍO.
Dolores, vestida de negro, luce más adulta, pero igual conserva su sensualidad. Está parada frente a un montón de piedras con una lápida que lee LUCIO SAREDI, a secas. Tira un ramo escuálido de flores y escupe sobre la tumba, que nadie ha cuidado en años.

DOLORES
(Entre dientes)
¡Cerdo asqueroso!

En la distancia, Dolores se aleja de la lápida. El día empieza y anuncia buen tiempo.

sábado, 8 de mayo de 2010

MOLINA´S FEROZZ: EL GUIÓN Y LA PELÍCULA EN FOTOS parte 2

3. EXT. DÍA. CAMPO JUNTO AL RÍO.
Entre risas y algarabía ad lib, varias MUCHACHAS lavan ropas a la orilla del río, mientras entonan al unísono canciones populares.




































Cerca, en el monte Dully, que ahora es un joven, pero sin perder su aspecto tiznado y descuidado, escucha las voces cual canto de sirenas. Siguiendo la dirección de las voces se interna en la manigua. A lo lejos, retumba la voz de la Abuela.

ABUELA
(Off)
¡Duuullyyy!

Dully se detiene y mira en dirección a la voz de la Abuela, pero vuelve a caminar, escuchando cada vez más cerca el canto de las muchachas.

Una de las muchachas se despoja de sus ropas, ya mojadas, se lanza al agua y comienza a chapotear, llamando a sus compañeras. Una a una de manera espontánea, se van quitando las ropas y entrando en el agua armando un gran barullo, chapoteando y jugando entre ellas.

Dully, entre arbustos, las observa.

Las muchachas siguen retozando en el río. Tres de ellas salen a tumbar frutos de un árbol en la orilla.

Los ojos curiosos de Dully.








































4. INT. DÍA. CASA DE LA ABUELA.
La Abuela asomada a la ventana.

ABUELA
¡Duuullyyy, coño, acaba de traer la yuca!

En el interior de la casa, Dolores peina a una adolescente Miranda, mientras Lucio afila un machete. Lucio tiene la mitad del rostro y un brazo con las señas de la quemadura que sufrió. La Abuela va al caldero y revuelve, a la vez que se sirve tragos de aguardiente en un vasito y bebe.

ABUELA
¡Renco de mierda! No se puede confiar en él… (Invocando al cielo) ¡Ay, Dios sabe, por qué hace las cosas, Lucio, en mala hora dejé que me hicieras ese bastardo! Anormal y zapatú ha salido…

Dolores le tapa los oídos a la muchacha.

DOLORES
¡Abuela!

ABUELA
Pero si es verdá. Tu marido nunca respetó a sus mayores.

DOLORES
Abuela, por favor, Miranda no sabe de esas cosas…

La Abuela reída se sirve otro trago.

ABUELA
Que aprenda, que aprenda, carajo, que pronto no va a faltar
guajiro que se la quiera templar.

Dolores se levanta molesta y lleva a Miranda hacia la puerta, donde se acomoda a peinarla. Lucio solo mira y afila. La Abuela se compone de la risa y se sienta, se sirve más aguardiente.


ABUELA
Tu hermano salió distinto. Inocencio, ese sí es un caballero,
no como tú, que ni a tu madre respetas y le haces esas cochinadas…
¡Un hijo que también es mi nieto!

LUCIO
¡Cállese, vieja! ‘Tá borracha. Mire la hora que es… Y ya está borracha.

La Abuela ríe a la vez que golpea la mesa con el vaso.

ABUELA
(Reída)
¡Y es tu hijo y tu hermano, so pendejo!

Dolores termina molesta y se levanta.

DOLORES
Abuela. No se preocupe.
Yo voy por la yuca.

La Abuela se vuelve, reída, y se levanta, va hacia la puerta, a la vez que Dolores se aleja con Miranda hacia el campo. Miranda lleva puesta la caperuza roja.

ABUELA
Pero Dully no hace lo que le da la gana, coño,
él también tiene que buscar agua, tusar el maíz y darle de comer a los pollos…

Parada frente a la entrada, la Abuela grita.

ABUELA
¡Duuuullyyyy!

3. CONT.
En medio de unos arbustos, Dully se masturba a la vez que mira:

Subida al árbol, la tercera muchacha muestra las piernas, muslos y su sexo, a la vez que toma más frutos y los lanza a sus amigas.

Rostro excitado de Dully que se mueve frenético

5. EXT. DIA. HUERTO DE INOCENCIO.
En la distancia, Dolores, con Miranda de la mano. Inocencio de espaldas labra la tierra con un tridente pequeño. Las mujeres llegan hasta donde él. Dolores se le para frente a frente. Conversan. Miranda se aleja unos pasos, recoge florecitas. Miranda de vez en vez echa unas miradas a su madre y al tío mientras sonríe maliciosa.

Dolores se acuclilla frente a Inocencio y abre ligeramente las piernas. Saca una guayaba y le da un mordisco.

Inocencio alza la mirada y ve:

Los muslos de Dolores.

Dolores mira, sonríe, se levanta más la falda.

DOLORES
Allá en la casa, su mamá está que arde…

INOCENCIO
Y ¿ahora qué pasó?

DOLORES
Lo de siempre… Está bebiendo.

Entre los arbustos, la Abuela avanza molesta, con un fuete en la mano, buscando a Dully. La Abuela se detiene de pronto al ver:

Dolores acuclillada frente a Inocencio, mientras Miranda recoge unas flores.

La Abuela afina los ojos para ver mejor y se tapa del sol con una mano.

Dolores se ajusta la blusa, de manera que Inocencio pueda observarle mejor los senos.

DOLORES
Su hermano Dully está perdido...

INOCENCIO
Debe estar por el río… Le gusta ver a las muchachas nadando…

DOLORES
¿Y a usted no?

Inocencio la mira en silencio. Dolores ríe provocadora y deja la guayaba en la tierra. Se levanta, toma a Miranda de la mano y se aleja.

La Abuela mira.

Inocencio las ve alejarse, mira al cielo contrariado y con el tridente clava la guayaba en la tierra.

3. CONT.
Dully llega al clímax de su masturbación, queda adormilado. Las risas y voces de las Adolescentes van perdiéndose. De repente siente movimientos entre la hierba. Abre los ojos y ve:

La Abuela parada frente a él, contra el sol.

ABUELA
¡Pajizo de mierda!

La Abuela le da fuetazos a Dully, quien se incorpora, se cubre los genitales y huye por el monte.

En la distancia, Dully corre, seguido por la Abuela dando gritos y lanzando fuetazos. Atardece.


jueves, 6 de mayo de 2010

MOLINA´S FEROZZ: EL GUIÓN Y LA PELÍCULA EN FOTOS

Hola mis amigos!!
Como está cada vez más cerca la finalización de la postproducción de sonido de Ferozz, se me ocurre que puedo adelantarles por entregas el guión, apoyado por las lindas stills tomadas por el fotógrafo Claudio Fuentes Madan durante el rodaje.


Molina’s
FEROZZ
Guión por
Édgar Soberón Torchia
Alaín Jiménez
Jorge Molina.

Copyright 2009 La Tiñosa Autista.

PERSONAJES
DOLORES, viuda de Lucio Saredi
INOCENCIO, campesino palero, hermano de Lucio
MIRANDA, adolescente, hija de Dolores y Lucio
ZULMA, abuela de Miranda, suegra de Dolores, madre de Lucio, Inocencio y Dully
DULLY, hijo de Lucio y la Abuela
LUCIO, marido de Dolores, padre de Miranda y Dully
CABO QUIÑONES, guardia rural, jefe del tercio táctico
EL CAGÜEIRO.


1. EXT. / INT. NOCHE. FACHADA, VENTANA, COCINA-COMEDOR DE CASA DE LA ABUELA.

Luna llena. Un relámpago ilumina la noche. Ladridos lejanos de una jauría de perros. Plano subjetivo de un claro, en la manigua, el rancho de la ABUELA. Dando tumbos, LUCIO entra a la casa.

En el interior del rancho, Lucio se apoya sobre una mesa de madera, a la vez que da señas que padece un intenso dolor en la cabeza, que se va esparciendo por todo su cuerpo y lo hacen perder el equilibrio. DULLY, un niño trigueño, tiznado y con cara de susto, se le aproxima con los ojos desorbitados y señala hacia el exterior.

DULLY
El Ca-cagu…

Lucio le da un manotazo y Dully va a dar contra el suelo.

LUCIO
¡Cállate, anormal! ¡Mi cabeza, no aguanto el dolor!
¡Mamá, ¿dónde estás, cojones?!

Plano subjetivo: Aproximación jadeante hacia la casa.

Lucio avanza hacia una cortina que separa el pobre espacio que sirve de comedor y cocina. En el fuego, se cuece algún caldo. Dully gatea hacia Lucio.

DULLY
El Ca-cagüei…

La mano velluda de Lucio, corre de golpe la cortina.

Tras la cortina, DOLORES con rostro despavorido, sostiene a MIRANDA bebé.

DOLORES
Cálmate, Lucio, no me hagas nada…

Con rostro furioso, Lucio se acerca a Dolores y juegan al gato y el ratón.

LUCIO
¿Dónde está mi madre? ¿Qué le hiciste a la vieja?

Cara horrorizada y sufrida de Dolores, a la vez que lo esquiva y protege al bebé.

DOLORES
¡Yo no sé nada, Lucio!

Lucio pega un grito de alarido. En su pierna, el pequeño Dully le ha clavado los dientes, Lucio se lo zafa moviendo la pierna.

De golpe, la Abuela entra por la puerta del rancho.

ABUELA
¡Lucio, mi niño! ¡Aléjense de él, no ven que le duele la cabeza!

Lucio se da la vuelta hacia la Abuela. Su rostro ha cambiado ligeramente, sugiriendo una transformación.

Dolores se aproxima con Miranda hacia la puerta, y con Dully agarrado a su falda.

La Abuela los mira con el rostro crispado.

ABUELA
¡Como salgan por esa puerta, la maldición del Demonio
caerá sobre los tres!

Dolores avanza protegiendo a Miranda, seguidas por Dully, a la vez que Lucio se dobla del dolor y cae de rodillas. La Abuela trata de cerrarles el paso a Dolores y Dully, pero la primera la da un empujón a la Abuela, que se tropieza contra el caldero y el líquido humeante cae sobre Lucio quien grita de dolor.

Aterrados, Dolores y Dully salen del rancho.

La Abuela mira a Lucio, que se babea de dolor. Histérica, corre y se asoma a la ventana, iluminada por un rayo.

ABUELA
¡Desgraciaos! ¡No van a llegar ni a Palma!
¡Mal rayo parta a los tres!







































2. EXT. NOCHE. FONDO DE LA CASA/MANIGUA.
La mujer con la bebé en brazos y el niño avanzan aterradas por la maleza, dejando atrás el rancho.

Sube música que evoca persecución. Sonido de lluvia, respiración agitada, a la vez que aumentan ladridos de perros: Dolores resbala en el lodo y cae entre los arbustos sin soltar al bebé, se queja adolorida, Dully la ayuda y con torpeza Dolores se levanta. Continúan corriendo. En la oscuridad, pequeños ojillos rojos observan. Patas de perros corren en la oscuridad.

De súbito, Dolores y Dully se detienen aterrados. Una jauría de PERROS JÍBAROS de diversos tamaños, colores y edades, les ladran. Un perro cabezón, particularmente amenazador los mira y les muestra los colmillos babeantes. Dolores abraza a Miranda, Dully oculta el rostro en el faldón sucio de Dolores. EL perro avanza, Dolores pega un grito, el perro salta, pero de repente el brazo de INOCENCIO, hacha en mano, corta de golpe la cabeza del jíbaro en el aire.

DULLY
(Off)
El Ca-cagüeiro…

Sobre la yerba mojada, a los pies de Dolores y Miranda, rueda una cabeza humana. A unos metros un cuerpo entre perro y humano decapitado se retuerce. Dolores grita cubriéndose el rostro. Inocencio asume postura de clásico héroe, hacha en mano. La noche. El cielo, los truenos, la luna.







































































CRÉDITOS DE APERTURA.

sábado, 1 de mayo de 2010

MOLIN,MOLIN: PAURA FLICS TERMINÓ RODAJE DE "SUDOR FRÍO" Y YA ESTÁ EN PROCESO DE MONTAJE


El pasado 11 de abril luego de 19 jornadas de intensivo trabajo se dió por finalizado el rodaje de la pelicula “Sudor Frio” Dirigida por Adrian Garcia Bogliano ("Habitaciones para turistas", 36 pasos, Grité una Noche), su hermano Ramiro(Policlínico Miserable) con fotografía de Ernesto Herrera(Policlínico Miserable) y producción de Hernán Moyano(productor de todos los títulos de Paura), con guión de los tres( García Bogliano Bros y Hernán); Sudor es una película de US$430,000 coproducción entre Paura Flics y Pampa Films. En estos momentos Hernán Moyano edita este nuevo clásico instantáneo de Paura Flics. La trama argumental de la película gira en torno a un joven en busca de su novia desaparecida. Una amiga incondicional dispuesta a todo para descubrir la verdad. Una investigación que culmina en una antigua casa. En su interior los esperan dos asesinos brutales, armados con veinticinco cajas de explosivos que estuvieron perdidos desde la última dictadura militar. La película está estelarizada por Facundo Espinosa, Marina Glezer, Camila Velasco, Omar Musa, Omar Gioiosa, Rolf Garcia Puga, Victoria Witemburg, Daniel de la Vega, Nicolás Marotta, Noelia Vergini.